Algunas veces las intenciones se cuelan por ese agujero de la realidad que también devora los calcetines sueltos y los mecheros. Así que escribía otro post, pero ojeando un gastado ejemplar de Fiction Writer’s Handbook de Hallie y Whit Burnett (con prólogo de Norman Mailer y epílogo de Salinger), un pequeño libro cargado de sentido común, apoyado en citas y reflexiones de renombrados autores, y ojeando, decía, he tropezado con unas cuantas citas sobre escritores, palabras y precisión, y me ha parecido que venían a cuento.
Mucho me temo que, como tantos otros libros y monografías sobre creación literaria, no hay versión en castellano. Vamos, que la traducción es mala porque es mía:
Flaubert (en una carta a Maupassant): “Vayas a contar lo que vayas a contar, sólo hay una palabra que lo expresará, un verbo que lo pondrá en movimiento, un adjetivo que lo calificará. Debes buscar esa palabra, ese verbo, ese adjetivo, y nunca contentarte con aproximaciones, ni recurrir a trucos –ni siquiera a los ingeniosos- ni a piruetas verbales para escapar de la dificultad”.
Que me recuerda aquello que decía Pepe Hierro: el adjetivo adjetiva, y lo demás es tontería.
Que me recuerda aquello otro que decía Robert Frost: escribir con verso libre es como jugar al tenis sin red.
Volvamos al Handbook. Para Marianne Moore: “las palabras se agrupan como cromosomas, determinando el curso de los acontecimientos”.
Thomas Wolfe contaba que, de alguna manera, toda su vida buscó: “una palabra para ella (la vida), un lenguaje que contase su forma, su color, la manera en que todos la hemos conocido y sentido y visto”.
Para Sartre también es una cosa seria: “Él (el escritor) maniobra con las palabras desde dentro. Las siente como si fuesen su cuerpo… En pocas palabras, para él todo lenguaje es el espejo del mundo. La palabra le arranca de sí mismo y le arroja al medio del mundo”.
Balzac no se andaba con complicaciones: “Sé claro”.
Stevenson se explaya un poco más: “(el estilo) no es, como dicen los tontos, el más natural, porque el más natural es el cotorreo inconexo del charlatán, sino aquel que consigue un mayor grado de implicación elegante y significativa sin importunar; si importuna, será para ganar en significado y vigor”.
Si algún aspirante se está agobiando, no pasa nada, también para Joseph Conrad: “escribir es una tortura”.
Y para Thomas Mann, mi favorita, el escritor es aquel al que “escribir le cuesta más que a los demás”.


#1 by Teadora on 18/Abr/2010
Tengo otra :
Los que pueden actúan, y los que no pueden, y sufren por ello, escriben.
William Faulkner
#2 by 3.14159.. on 22/Abr/2010
Los buenos escritores son aquellos que conservan la eficiencia del lenguaje. Es decir, lo mantienen preciso, lo mantienen claro.
Ezra Loomis Pound (1885-1972) Crítico y poeta estadounidense.
El escritor escribe su libro para explicarse a sí mismo lo que no se puede explicar.
Gabriel García Márquez (1927-?) Escritor colombiano.
Yo escribo para quienes no pueden leerme. Los de abajo, los que esperan desde hace siglos en la cola de la historia, no saben leer o no tienen con qué.
Eduardo Galeano (1940-?) Escritor y periodista uruguayo.
Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas.
Ernesto Sábato (1911-?) Escritor argentino.
No se es escritor por haber elegido decir ciertas cosas, sino por la forma en que se digan.
Jean Paul Sartre (1905-1980) Filósofo y escritor francés.
La escritura es la pintura de la voz.
Voltaire (1694-1778) Filósofo y escritor francés.
Dicen que soy un gran escritor. Agradezco esa curiosa opinión, pero no la comparto. El día de mañana, algunos lúcidos la refutarán fácilmente y me tildarán de impostor o chapucero o de ambas cosas a la vez.
Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.
Cuando lo hayas encontrado, anótalo.
Charles Dickens (1812-1870) Escritor británico.
Al escribir proyectas un mundo a tu medida.
Jesús Fernández Santos (1926-1988) Escritor y novelista español.
#3 by Ibáñez on 13/Jun/2010
Alguien decía que un escritor sería aquel que tiene una relación carnal con las palabras…pero la de Thomas Mann le da mil vueltas a todas!!!