Consideraciones Prácticas. Verbos Abstractos.


Un texto puede fallar porque no hay selección de elementos en una descripción. O porque las voces en un diálogo no están diferenciadas. Porque dice lo mismo que cuenta o porque no cuenta nada. Porque el protagonista está mal construido o el narrador mal elegido. Quizá a ese pasaje le falta tensión narrativa, o sería conveniente establecer la autoridad. Porque los valores narrativos de una escena no están bien establecidos o porque las fuerzas antagonistas son insuficientes en la trama…
Lo que quiero decir es que un texto puede fallar por muchas razones. Y que se supone que este blog tiene que ayudar a crear una ficción más competente.

Conocer y saber cómo funcionan los recursos narrativos, para empezar, no duele. Conocer un recurso ayuda a detectar por qué tal pasaje no te está funcionando; es difícil componer una buena descripción si no sabes (aunque sea de forma intuitiva) que es necesaria una selección de elementos, un orden de disposición y un lenguaje determinado. Además, conocer los recursos te dará más opciones creativas y la creatividad está, en gran medida, en elegir bien. En elegir en función de lo que se quiere contar.

El caso es que llevaba unos días dándole vueltas al tema del post, pero los textos que algunos de vosotros me habéis enviado han decidido por mí. Me encanta que decidan por mí. Sí, señala falta de carácter, como la tendencia al resfriado, pero me encanta.

Edward Hopper. Night Hawks

Edward Hopper. Night Hawks

Así que hoy vamos a hablar de algo que no os va a gustar nada, pero que os ayudará a escribir mejor: desde ahora hasta después de Navidad, no podéis utilizar “Verbos Abstractos”.
Ninguno.
La lista incluye: pensar, saber, entender, comprender, creer, desear, recordar, imaginar, querer, gustar y cientos de verbos más que os encanta utilizar.
Me refiero a todos esos verbos que no conducen a una escena, a una dramatización, a una acción física, tangible.
Amar y odiar prohibidos, por supuesto.
Me refiero a esos verbos que tienden a conduciros a frases planas e informativas, de escritor vago y con tendencia al resfriado:

          “En cuanto se despertó, Tomás pensó que odiaba su vida”.

Convertid esa frase en una escena que le permita al lector comprender que Tomás odia su vida. No sé… vive solo en un quinto sin ascensor. Su casa es de alquiler, es vieja y pequeña, se ha vuelto a romper la cisterna del baño. Tiene que coger dos autobuses para llegar al polígono industrial donde trabaja apilando sacos de pienso en el turno de noche de un almacén, vestido con un mono verde y con unos cascos para protegerse del ruido de los camiones. Termina. Le duele la espalda, no ha amanecido y todavía tiene que coger dos autobuses para volver a casa.
Aunque es conveniente no ser tan obvio como yo: los matices molan.

En cualquier caso, hasta después de Navidad, no quiero recibir otro texto que empiece diciendo:

          ”A Tomás nunca le gustaron sus vecinos del quinto”.

Desempaquetad la frase hasta convertirla en una escena dramatizada. Acción con detalles sensoriales específicos. En lugar de personajes sabiendo algo, tenéis que presentar una escena dramatizada para que el lector interprete lo que sabe el personaje.
Se escribe en la página, no en la cabeza del lector.
Escribir no es informar.

El escritor novel (y el mal escritor) tienden a utilizar este tipo de frases con verbo abstracto para abrir un párrafo:

          “Tomás se preguntaba si Paula estaba enfadada”.

Desvelando el propósito del párrafo que viene a continuación, cargándose la tensión del texto e impidiendo que el lector interprete. Como esas frases con las que abríamos la redacción Mis Vacaciones en el colegio:

          ”Estas vacaciones lo he pasado muy bien”.

Y 300 palabras sobre lo bien que te lo pasaste en el parque acuático, aunque te dio pena elegir una langosta del vivero del restaurante.
Por ejemplo:

          “Tomás pensó que no llegaría a tiempo. El móvil no tenía batería y volvió a comprobar el horario pegado en la marquesina. Miró el reloj: faltaban tres minutos, pero podía ver la recta que cruzaba el polígono industrial, más allá del puente, hasta la curva de la fábrica de marcos y no había rastro del autobús. Paula ya estaba esperándole. Seguro“.

¿Veis como la primera frase informa de la intención del párrafo? No lo hagáis.
En todo caso, podríais colocar la frase al final, pero si la escena de la espera estuviese bien descrita, la frase no sería necesaria.

Edward Hopper. New York Movie.

Edward Hopper. New York Movie.

Pensar es abstracto. Saber y creer son intangibles. Hasta que no controléis la dramatización y el ritmo, hasta que no distingáis qué partes de la historia mostrar y qué partes contar (en función del sentido, como siempre) funcionará mejor, será una ficción más fuerte, más competente, si sólo enseñas las acciones físicas y los detalles sensoriales que viven tus personajes. Deja que sea el lector el que piense. El que sepa y crea.

Por supuesto, la lista incluye olvidar y recordar. Y doler (de ahí el dicho: cuando a una persona le duele la cabeza, toma aspirinas. Cuando a un escritor le duele la cabeza, toma notas). Voy a hacer la vista gorda, pero la lista también debería incluir ser y tener: en lugar de contar lo que un personaje “es” o “tiene” (“Paula tiene los ojos verdes”) intentad detallar lo que el personaje (o cosa) “es” o “tiene” con acciones; con un gesto, con un diálogo…

Es una medida temporal, no preocuparse. No pretendo decir que no se puedan utilizar verbos abstractos en un texto de ficción; se usan y mucho. La idea es que controlar los verbos abstractos os ayudará a enseñar vuestra historia en lugar de contarla. Una vez que lo tengáis dominado descubriréis lo blandos que son esos escritores que se deciden por:

          ”Tomás se sentó junto al teléfono preguntándose por qué Paula no llamaba”.

De momento, podéis odiarme todo lo que queráis, pero no utilicéis verbos abstractos. Después de Navidad, volveos locos, pero me apuesto un brazo a que no lo haréis.

Deberes (para los que me han enviado sus textos y para los que no): evidentemente, buscad los verbos abstractos en vuestros relatos y sustituidlos por escenas físicas, tangibles que muestren lo que esos verbos cuentan.
¡Dramatizad!

  1. #1 by papalbina on 8/Sep/2009

    oh, vaya… acabo de repasarme un relatillo corto a la busqueda de verbos abstractos y he encontrado muy poquitos… fO.o qué raro!!

    tengo que hacer la pregunta porque yo soy asi como muy obtusa, pero aparte de los ejemplos que has puesto que más verbos se consideran abstractos o sea prohibidos?? ten compasion de mi que vivo en el extranjero desde hace unos años y se me esta olvidando mi idioma materno :(

    me apunto al ejercicio didáctico aunque no sé si de aquí a final de año escribiré algo más que comentarios en blogs v.v

  2. #2 by Mikaela-z on 8/Sep/2009

    Toms tengo que ponerme al día en este blog, que lelvo mucho tiempo de vagancia.

    De momento sólo entro para darte las gracias. Tú sabes por qué.
    Un besico.

    Zgznica.

  3. #3 by especialista on 9/Sep/2009

    “Se rascó la cabeza. Acababa de leer por segunda vez el texto de Tomás en el blog de creación literaria. Incrédula, lo leyó una tercera vez. Sí, no había duda, ahí estaba. Claramente se trataba de un error involuntario fruto de las prisas.
    Puso varias veces sus dedos sobre el teclado del ordenador y otras tantas los retiró. Por fín escribió:
    -Tomás, se te ha colado una a del verbo haber sin hache en “todavía no ha amanecido”

    Me ha costado media hora escribir este texto sin verbos abstractos, por lo menos aparentemente. Este ejercicio es realmente difícil, pero dejaré lo de odiarte para después de Navidad.
    Al fin y al cabo odiar es un verbo abstracto.

  4. #4 by Celia30 on 13/Sep/2009

    Jejeje, muy bueno, Especialista.
    No sabía que se podían enviar textos, qué bien. Yo ando liada con una novela colectiva que estoy escribiendo (algo muy interesante, ya os contaré), y con una revista digital, pero este ejercicio de ausencia de verbos abstractos es bueno.

  5. #5 by morocha on 15/Sep/2009

    especialista :
    “Se rascó la cabeza. Acababa de leer por segunda vez el texto de Tomás en el blog de creación literaria. Incrédula, lo leyó una tercera vez. Sí, no había duda, ahí estaba. Claramente se trataba de un error involuntario fruto de las prisas.
    Puso varias veces sus dedos sobre el teclado del ordenador y otras tantas los retiró. Por fín escribió:
    -Tomás, se te ha colado una a del verbo haber sin hache en “todavía no ha amanecido”
    Me ha costado media hora escribir este texto sin verbos abstractos, por lo menos aparentemente. Este ejercicio es realmente difícil, pero dejaré lo de odiarte para después de Navidad.
    Al fin y al cabo odiar es un verbo abstracto.

    especialista :
    “Se rascó la cabeza. Acababa de leer por segunda vez el texto de Tomás en el blog de creación literaria. Incrédula, lo leyó una tercera vez. Sí, no había duda, ahí estaba. Claramente se trataba de un error involuntario fruto de las prisas.
    Puso varias veces sus dedos sobre el teclado del ordenador y otras tantas los retiró. Por fín escribió:
    -Tomás, se te ha colado una a del verbo haber sin hache en “todavía no ha amanecido”
    Me ha costado media hora escribir este texto sin verbos abstractos, por lo menos aparentemente. Este ejercicio es realmente difícil, pero dejaré lo de odiarte para después de Navidad.
    Al fin y al cabo odiar es un verbo abstracto.

  6. #6 by Rasines on 18/Sep/2009

    Muy bueno el post, Tomás.

  7. #7 by Cuentacuentos on 21/Sep/2009

    Qué buen blog, narices… Me lo pongo en favoritos, me lo leo entero y ya te mando la dirección del mío.

    Un saludo, y enhorabuena.

  8. #8 by Luis Medina on 24/Sep/2009

    Tengo que mirar este blog mas a menudo, ya sabes que se te quiere.

    Un abrazo muy fuerte.

    lmedina

  9. #9 by Maddyk on 24/Sep/2009

    Pensó en Jurema. ¿Era un ser pensante? Un animalito doméstico, más bien. Diligente, sumiso, capaz de creer que las imágenes de San Antonio escapan de las iglesias a las grutas donde fueron talladas, adiestrado como las otras siervas del Barón para cuidar gallinas y carneros, dar de comer al marido, lavarle la ropa y abrirle las piernas sólo a él. Pensó: «Ahora, tal vez, despertará de su letargo y descubrirá la injusticia». Pensó: «Yo soy tu injusticia». Pensó: «Tal vez le has hecho un bien».
    Pensó en los hombres que lo asaltaron y se llevaron el carromato y en los dos que mató. ¿Eran gentes del Consejero? ¿Los capitaneaba el de la curtiembre de Queimadas, ese Pajeú? No dormía, no soñaba, pero seguía con los ojos cerrados e inmóvil. ¿No era natural que fuera él, Pajeú, quien, tomándolo por un espía del Ejército o un mercader ávido de trampear a su gente, lo hubiera hecho vigilar y, al descubrir armas en su poder, echara mano de ellas para abastecer a Canudos? Ojalá fuera así, ojalá en este momento esos fusiles cabalgaran a reforzar a los yagunzos para lo que se les avecinaba. ¿Por qué hubiera confiado en él, Pajeú? ¿Qué confianza podía inspirarle un forastero que pronunciaba mal su idioma y tenía ideas oscuras? «Has matado a dos compañeros, Gall», pensó. Estaba despierto: ese calor es el sol de la mañana, esos ruidos los cencerros de los carneros. ¿Y si estaban en manos de simples forajidos? Pudieron seguirlos a él y al encuerado la noche anterior, cuando las traían desde la hacienda donde Epaminondas se las entregó. ¿No decían que la región hervía de cangaceiros? ¿Había procedido con precipitación, sido imprudente? Pensó: «Debí descargar las armas, meterlas aquí». Pensó: «Entonces estarías muerto y se las hubieran llevado también». Se sintió comido por las dudas: ¿Regresaría a Bahía? ¿Iría siempre a Canudos? ¿Abriría los ojos? ¿Se levantaría de esta hamaca? ¿Enfrentaría por fin la realidad? Oía los cencerros, oía ladridos y ahora oyó, también, pisadas y una voz.

    M. Vargas Llosa: “La guerra del fin del mundo”.

  10. #10 by Rosa on 25/Sep/2009

    He borrado todos los verbos abstractos de mis textos y sólo me quedan agujeros…Buaa!!!!
    Fantastico tu blog, Tomas. Tienes algun curso on-line??

  11. #11 by especialista on 1/Oct/2009

    “Se sentó frente a la pantalla del ordenador con una humeante taza de café en la mano.
    Como venía haciendo durante meses abrió LA PÁGINA para descubrir que, igual que en las tres últimas semanas, no había ninguna novedad.
    Mientras sorbía lentamente el café releyó la página por enésima vez.
    Puso varias veces sus dedos sobre el teclado del ordenador y otras tantas los retiró.
    Por fin escribió:
    -Tomás, ¡qué abandonados nos tienes!, con lo que aprendemos con tu blog.
    Y apuró el café.”

  12. #12 by Zalmoxis on 9/Oct/2009

    Lista de verbos abstractos:

    -Recuerdo los tiempos en los que consultaba esta página y había nuevas entradas
    -Me gusta este blog.
    -Quisiera que se siguiera renovando de vez en cuando.
    -Imagino que Tomás no tiene tiempo o ganas para ponerse a actualizarlo, porque…
    -Creo que ideas no le deben faltar al autor.
    -Sé lo pesado que es mantener un blog y
    -Comprendo que siga parado (me aplico a mí el cuento)
    -Pero pienso que al pueblo nos toca reclamar nuevas entradas.

  13. #13 by especialista on 10/Oct/2009

    Zalmoxis. ¡Qué alegría!, ¡cuánto tiempo sin saber de tí!
    Como siempre, tu entrada estupenda

  14. #14 by Zalmoxis on 16/Oct/2009

    Muchas gracias, especialista, ya sólo nos faltan las entradas…

  15. #15 by Ellyot on 28/Oct/2009

    Tomás, probablemente no sea éste el cauce más directo o adecuado, pero tras unos meses leyéndote y con franca ilusión, me gustaría preguntarte si tienes prevista la publicación de alguna novela. En un dossier de la EHC he leído del director que te encontrabas preparando la primera.
    ¿Puedo conservar la esperanza?

  16. #16 by Daniel on 21/Nov/2009

    Gracias, como “intentante” de escribidor me sirvió de mucho leer este texto, aunque “siento” y “pienso” que las letras son lo que más cuestan.
    Gracias de verdad.

  17. #17 by Carlos de la Parra on 30/Nov/2009

    Profesor,un placer leer suspáginas.Agradecería mucho su valiosa opinión,si resultase digna de su consideración alguna de las 74 micro historias que llevo recopiladas.Mi meta es reunir unas ciento cincuenta ,para de ahí editar a que queden las cien más rescatables
    OJALÁ logre obtener ésta opinión suya ,algunas comprendo tienen algun desliz de tecla,pero no me he dado tiempo a pulir éstas correcciones,pero si lo haré,cuando tenga un descanso del frenesí productivo que he venido disfutando.Gracias,Carlos de la Parra.

  18. #18 by Carlos de la Parra on 30/Nov/2009

    Profesor,omití dejar mi sitio ,
    http://www.themicrostories.blogspot.com
    Gracias nuevamente.Carlos de la Parra.

  19. #19 by especialista on 12/Dic/2009

    Tomás, no era necesario que cuando nos retaste a no escribir verbos prohibidos hasta después de Navidad tú te tomaras un retiro sabático hasta la misma fecha.

    De todos modos deseo (ya se, ya se, es un verbo prohibido) que tú y todos los que nos asomamos por este blog tengamos una Navidad espléndida y un 2010 maravilloso (lo será más si contamos de nuevo con tu presencia entre nosostros en estas páginas)

  20. #20 by Cavan on 25/Dic/2009

    Pedazo de blog, pardiez!. Sindicado queda, y un menda a la expectativa.

    En cuanto al tema, vienen al pelo algunas de las reglas “establecidas” por el ínclito Elmore Leonard que, entiendo, obedecen más bien a ciertas pautas identificadas, tras pararse un día a pensarlo, como reglas que han definido su característico estilo -que sorprendentemente me cuesta disociar del de D.E.Westlake, a pesar de ser tan distintos… supongo que por abordar su género desde un ángulo particular y casi diría exclusivo de ambos… sí sé que han estado siempre pendientes el uno del otro, al menos hasta la muerte de éste, hace ahora un año.
    Supongo que las conoces, pero igual algún visitante no, y merecen un repaso. Las publicó en el 2007 y son diez: la primera es “no hablarás de técnica narrativa” [*]

    Bueno, transcribo las que vienen al caso, ya me aparto:
    « #3. Never use a verb other than “said’’ to carry dialogue.
    The line of dialogue belongs to the character; the verb is the writer sticking his nose in. But said is far less intrusive than grumbled, gasped, cautioned, lied. I once noticed Mary McCarthy ending a line of dialogue with “she asseverated,’’ and had to stop reading to get the dictionary.
    #4. Never use an adverb to modify the verb “said’’…
    . . . he admonished gravely. To use an adverb this way (or almost any way) is a mortal sin. The writer is now exposing himself in earnest, using a word that distracts and can interrupt the rhythm of the exchange. I have a character in one of my books tell how she used to write historical romances “full of rape and adverbs.’’
    #8. Avoid detailed descriptions of characters.
    Which Steinbeck covered. In Ernest Hemingway’s “Hills Like White Elephants’’ what do the “American and the girl with him’’ look like? “She had taken off her hat and put it on the table.’’ That’s the only reference to a physical description in the story, and yet we see the couple and know them by their tones of voice, with not one adverb in sight.
    #My most important rule is one that sums up the ten: If it sounds like writing, I rewrite it. »

    [*] Sí, es un chiste y además regulero, pero es que estaba a huevo. Lo siento.

  21. #21 by Alejandro on 27/Dic/2009

    Ha aparecido la noche.
    Con todos sus ruidos, la tarde había dejado de iluminar. Y el sentido de uno mismo había quedado evaporado en no sé cuantos sonidos que se estaban moviendo en ese momento por el aire…hasta aparecer delante de un telvisor, de una cocina.¡La atención ya estaba en algún lugar!

    Y ante un articulo de internet… todos los anteriores se desvanecen. ¿Cómo elaboramos el discurso con el que interpretamos nuestra realidad?. Plantearse el recurso que aquí se menciona, me abre a una posibilidad de expresar de un modo “sin pensar” como hace un observador. Gracias por este apunte.
    Me he emocionado al sentirme unido a esta lectura *verbos abstractos.

(No será publicado)

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