La representación interiorizada de la experiencia del personaje y sus acciones es un rasgo inherente a la novela como género. Desde la fuerte introspección de los narradores autobiográficos de Defoe o las novelas epistolares de Richardson en los inicios de la novela, al característico análisis (más sutil, pero durísimo) de la emotividad y moralidad de los personajes de Austen, Elliott o Dostoievski en la novela clásica del XIX. Sin embargo, con el cambio de siglo, la novela se va desplazando cada vez más a representar la experiencia íntima, subjetiva, solipsista, de la conciencia del personaje tal como ésta se produce.

Los motivos de este desplazamiento -que se puede observar en la obra de Henry James, primer novelista auténticamente moderno- y los motivos de muchos otros cambios estilísticos y de contenido en la novela (que se llamó “moderna”), no tienen mucho que ver con este post, pero tienen que ver, por supuesto, con una crisis: con dos Guerras Mundiales y la caída de las teorías filosóficas holísticas que explicaban el mundo. Con la aparición de la Teoría de la Relatividad de Einstein, con el Principio de Incertidumbre de Heisenberg, el Psicoanálisis de Freud, el Relativismo, Wittgenstein, Russell, etc: la realidad ya no es lo que se “ve”.
William James, filósofo, psicólogo y hermano de Henry (eso es una madre) acuñó el término Flujo de conciencia para referirse a esa “voz interior”, a ese flujo constante e ininterrumpido de pensamientos, percepciones, sensaciones… propio de la mente humana. Y el término se lo apropió la literatura para designar la nueva novela que trataba de representar esa voz interior. Ese desplazamiento del narrador a la conciencia del personaje.
Hay dos técnicas fundamentales para representar el flujo de conciencia en prosa: el Monólogo Interior (Joyce, Beckett, Faulkner…) y el Estilo Indirecto Libre. Si el ejemplo clásico de Monólogo Interior (lo veremos en otro post) es Ulises de Joyce, el ejemplo clásico de Estilo Indirecto Libre es el La señora Dalloway, novela escrita por Virginia Woolf en 1925. Estos son los dos primeros párrafos:
La señora Dalloway dijo que ella misma se encargaría de comprar las flores. Sí, ya que Lucy tendría trabajo más que suficiente. Había que desmontar las puertas; acudirían los operarios de Rumpelmayer. Y entonces Clarissa Dalloway pensó: qué mañana diáfana, cual regalada a unos niños en la playa.
¡Qué fiesta! ¡Qué aventura! Siempre tuvo esta impresión cuando, con un leve gemido de las bisagras, que ahora le pareció oír, abría de par en par el balcón, en Bourton, y salía al aire libre. ¡Qué fresco, qué calmo, más silencioso que éste, desde luego, era el aire a primera hora de la mañana…!; como el golpe de una ola; como el beso de una ola; fresco y penetrante, y sin embargo (para una muchacha de dieciocho años, que eran los que entones contaba) solemne, con la sensación que la embargaba, mientras estaba en pie ante el balcón abierto, de que algo horroroso estaba a punto de ocurrir; mirando las flores, mirando los árboles con el humo que sinuoso surgía de ellos, y las cornejas alzándose y descendiendo; y lo contempló, en pie, hasta que Peter Walsh dijo: “Meditando entre vegetales” -¿fue eso?-. ·”Prefiero los hombres a las coliflores” -¿fue eso?-. Seguramente lo dijo a la hora del desayuno, una mañana en que ella había salido a la terraza, Peter Walsh. Regresaría de la India cualquiera de estos días, en junio o julio, Clarissa Dalloway lo había olvidado debido a lo aburridas que eran sus cartas: lo que una recordaba eran sus dichos, sus ojos, su cortaplumas, su sonrisa, sus malos humores, y, cuando millones de cosas se habían desvanecido totalmente -¡qué extraño era!-, unas cuantas frases como ésta referente a las verduras.
El Estilo Indirecto Libre reproduce la conciencia del personaje a través de un narrador en tercera persona y en pasado, pero respetando, utilizando, o tiñéndose de la voz del personaje (vocabulario, gramática, tono, lógica, etc.) dándole voz directamente y/o quitando las acotaciones (“pensó”, “se dijo”, “se preguntó”, etc.)
De esta manera conseguimos dar la sensación de un acceso íntimo e inmediato a la conciencia del personaje y conservamos las ventajas (y desventajas) de un narrador tradicional.

Página del manuscrito de Mrs. Dalloway
Veamos.
“La señora Dalloway dijo que ella misma se encargaría de comprar las flores”, primera frase de la novela, una afirmación hecha por el Narrador No-Identificado (no sabemos quién es), de momento neutro, impersonal, que empieza la narración In Media Res (en mitad del ajo): no dice quién es la señora Dalloway, ni por qué necesita comprar flores.
En la segunda frase, la narración se desplaza ya a la conciencia del personaje, mediante el Estilo Indirecto libre: “Sí, ya que Lucy tendría trabajo más que suficiente”. Omite la acotación (“se dijo Clarissa”, o “Pensó la señora Dalloway”, por ejemplo). Además, se refiere a la doncella por su nombre de pila, no por su desempeño. Con familiaridad, tal como haría la propia señora Dalloway. La tercera frase se mantiene en la conciencia de la protagonista y en la cuarta vuelve al narrador no-identificado que introduce directamente el pensamiento de Mrs. Dalloway y aprovecha para darnos su nombre de pila: “Y entonces Clarissa Dalloway pensó: qué mañana diáfana, cual regalada a unos niños en la playa”.
Lo de los “niños en la playa” es importante: además de vocabulario, gramática y tono (capacidad de abstracción) el Estilo Indirecto Libre también tiene que respetar la lógica, la forma de asociar ideas del personaje cuyo punto de vista estamos manteniendo. Cuando construimos un personaje también hay que caracterizar su forma de pensar… por ejemplo: metonímica (asocia una cosa con otra por relación de causa-efecto), literal (una caída por las escaleras que recuerda a otra caída por las escaleras), metafórica (una cosa recuerda a otra por una similitud subjetiva que encuentra el personaje), etc. En este caso, los niños en la playa “transportan” a Clarissa Dalloway a sus dieciocho años (en la novela ya está mayor). Así: “¡Qué fiesta! ¡Qué aventura!” es la voz de Clarissa recordándose a sí misma a esa edad. Luego vuelve a aparecer el narrador para ir ubicándonos en el flashback: “Siempre tuvo esta impresión cuando, con un leve gemido de las bisagras, que ahora le pareció oír, abría de par en par el balcón, en Bourton, y salía al aire libre”. Woolf vuelve a colocar el foco de la narración en la conciencia de Mrs. Dalloway: “¡Qué fresco, qué calmo, más silencioso que éste, desde luego, era el aire a primera hora de la mañana…!; como el golpe de una ola; como el beso de una ola”, respetando la lógica del personaje: la imagen de los niños en la playa le conduce a comparar el aire de la mañana con una ola.
A partir de aquí la cosa se complica porque Woolf entreteje el pasado con el presente, lo real con lo metafórico, en frases largas, cadenciosas, complejas pero bien formadas, alternando con mucha elegancia la voz del narrador no-identificado con expresiones, palabras sueltas y frases subordinadas que pertenecen a la propia señora Dalloway.
Una ventaja del Estilo Indirecto Libre es que permite dar acceso a la conciencia de personaje pero sin perder la posibilidad de utilizar el lirismo o la retórica que nos permite un narrador no-identificado: si cambiamos a primera persona, además de perder la ilusión de acceder a la conciencia del personaje, el texto sonaría demasiado “literario”, pomposo y estudiado, demasiado preciosista:
¡Qué fiesta! ¡Qué aventura! Siempre tuve esta impresión cuando, con un leve gemido de las bisagras, que ahora me parece oír, abría de par en par el balcón, en Bourton, y salía al aire libre. ¡Qué fresco, qué calmo, más silencioso que éste, desde luego, era el aire a primera hora de la mañana…!; como el golpe de una ola; como el beso de una ola; fresco y penetrante, y sin embargo (para una muchacha de dieciocho años, que eran los que entonces contaba) solemne, con la sensación que me embargaba, mientras estaba en pie ante el balcón abierto, de que algo horroroso estaba a punto de ocurrir.


#1 by subcomandante on 25/Ago/2009
Y pregunto yo, de todos estos recursos,
¿cuantos se ejecutan de forma consciente al escribir y cuantos de forma instintiva?
#2 by shawali on 26/Ago/2009
Muy interesantes los posts pero me estoy dando cuenta que la gran mayoria de los escritores que mencionas y los ejemplos que utilizas, su version original esta escrita en otro idioma.
No se si has leido todos esos libros en su version original o no pero yo no siempre lo hago y avveces me pregunto si las consideraciones practicas o teoricas son un reflejo de los narradores o de los traductores a los que se encargaron esas obras.
#3 by subcomandante on 27/Ago/2009
¡Hombre! la mayoria de los recursos que describe no tienen que ver con el idioma, y el establecer la autoridad del narrador, los recursos de tensión narrativa, etc etc, serán los mismos en la novela original que en la traducida…. vamos, salvo que no sea una traducción y si una versión….
#4 by shawali on 28/Ago/2009
Era solo una reflexion subcomandante. Ademas me gustaria ver mas comentarios sobre autores que escriban en castellano, que he de confesar les leo mas bien poco.
#5 by Celia30 on 29/Ago/2009
Un libro en el que se mezclan (de modo admirable) los diálogos con los estilos indirectos es “Bella del Señor”, de Albert Cohen.
#6 by subcomandante on 31/Ago/2009
Es cierto que lo deseable es leer en versión original, pero, en muchos casos, no es más que una utopia…
quiza alguno sea capaz, no solo de entender, sino de disfrutar leyendo en ingles, y otro idioma, incluso puede haber alguno que sea capaz de leer en dos, o en tres… pero aun asi, siempre nos perderiamos muchos libros…
Quien lee a dostoievski en version original? o a Hoffmann en aleman,? al tiempo de leer a Tagore en Bengalí?
temo que deberemos contentarnos con buenas traducciones… o limitarnos a leer en Español y quiza un idioma o dos mas
#7 by Celia30 on 2/Sep/2009
Yo creo en las traducciones. No domino tanto los idiomas como para entenderlos tal cual, sin necesidad de ir traduciéndolo en mi cabeza. Hace años (muchos, tenía 18), le cogí manía a Joyce por leerme en inglés el Retrato del artista adolescente. Y un par de años después, me resultó mucho mejor gracias a su traducción.
#8 by shawali on 2/Sep/2009
No critico las traducciones faltaria mas. Si no fuera por ellas nos perderimos muchas historias maravillosas. Tan solo le pedia a Tomas que de vez en cuando mencione a algun escritor u obra en castellano, por que si he de ser sincera son a los que menos leo.
#9 by Gabriel Syme on 3/Sep/2009
Convendremos en que una película no sería la misma interpretada por George Clooney o por Joe Pesci (por magníficos que sean ambos). Pues la misma relación existe entre el original y la traducción, por buena que sea ésta. La mayoría de las traducciones, por desgracia, las perpetra, digamos, un Fernando Esteso. Propongo que el erario público asigne una generosa pensión vitalicia a los tres o cuatro traductores buenos que pueblan el planeta y el vituperio y la cárcel para todos los demás.
#10 by subcomandante on 3/Sep/2009
Si eso es evidente… como es evidente que nadie es capaz de leer todo en version original…
¿qué hacemos?
¿aprender 15 o 20 idiomas? ¿200?
¿solo leer de autores que escriban en la lengua o lenguas que conozcamos?
#11 by shawali on 3/Sep/2009
En general lo que ocurre es que a las editoriales les interesa mas vender libros que que libros venden, por eso que los trductores literarios trabajan a contra reloj y por una miseria.
Se dice que un buen traductor tarda tanto en traducir un libro como el autor original en escribirlo.
Y como no hablo ni aleman, ni chino, ni bengali no se si lo que dice el texto es lo que queria decir el autor o lo que entendio el traductor.
Lo de aprender 15 o 20 idiomas no estaria mal……(jeje)
#12 by Leo on 5/Sep/2009
Muy interesante… Y además fascinante.
#13 by especialista on 7/Sep/2009
No alcanzo a ver la conexión entre el Estilo Indirecto y su relación con la conciencia del personaje y el tema de los traductores.
Tal vez el coloquio se ha ido por los “Cerros de Úbeda” o quizás sea yo la que necesite un traductor para ubicarme en el blog
(quería poner un emoticón sonriente, pero no sale)
#14 by especialista on 7/Sep/2009
Pues si sale el emoticón sonriente. Definitivamente necesito el traductor
#15 by subcomandante on 8/Sep/2009
Esto es como las reuniones de vecinos…. nadie sigue el Orden del Día…
#16 by Ariel on 3/Feb/2010
Yo creo que la traduccion es importante, pero creo mas en el contenido de las palabras, que las palabras mismas.